jueves, 27 de abril de 2017

Misterio en blanco ( J. Jefferson Farjeon)

TÍTULO: Misterio en blanco
AUTOR: J. Jefferson Farjeon
TÍTULO ORIGINAL: Mystery in White
AÑO: 1937
EDICIÓN: Ediciones Siruela, 2016
GÉNERO: Misterio, Novela policiaca

RESUMEN: Es Nochebuena, 1937, cae una gran nevada en Inglaterra. Incluso los trenes se ven obligados a parar su viaje por culpa del mal tiempo. Desesperados por alcanzar su destino, seis pasajeros de un vagón deciden abandonar el compartimento e intentar llegar a una nueva estación. Sin embargo, el temporal arrecia y, perdidos, sin distinguir ni tan siquiera sus huellas, se ven empujados a buscar refugio en una solitaria casa que encuentran en su camino. Al entrar en ella no hallan a nadie, sin embargo, todo parece dispuesto para tomar el té junto a un cálido fuego en el hogar. ¿Qué es lo que ha sucedido en esa casa? ¿Correrán peligro sus vidas? La tormenta les impide salir en busca de respuestas.

OPINIÓN PERSONAL: Esta es una de esas novelas sencillas y cortitas que buscan -y consiguen-, entretener con un intrigante misterio y que al cerrar el libro el lector lo haga satisfecho de haber pasado el tiempo entre sus páginas.

Tal vez lo más peculiar de Misterio en blanco sea su ambientación, ya que la acción transcurre en Navidad. Todo rodeado de nieve blanca y espesa. ¿Delicioso? Para el lector puede serlo, pero cuando los protagonistas llegan a una solitaria casa donde no hay nadie y todo parece preparado para recibirlos (con té en el fuego, chimeneas encendidas), la situación les resultará un poco intranquilizadora. Situación que empeora con el pasar de las horas pues la nieve no deja de caer, el grupo se vuelve más numeroso con la llegada de visitas imprevistas, e, inevitablemente, empiezan a surgir roces entre un grupo de desconocidos en el que no todos tienen buenas pulgas. A pesar de lo que pueda parecer, la atmósfera no me resultó opresiva o claustrofóbica, quizá por los diálogos que se desarrollan entre los personajes, muy ocurrentes e ingeniosos, sobre todo si en ellos intervienen los hermanos David y Lydia Carrington. 

Farjeon ofrece un misterio clásico alejado de lecturas de acción trepidantes y vueltas de tuerca
interminables; una novela pequeña, sin grandes juegos de artificio y que con solo algún giro final consigue regalar unas buenas horas de lectura. Quizá, no haga falta retorcer las cosas mil veces para que sean interesantes, quizá baste con saber jugar bien las cartas y mostrarlas en el momento adecuado. Los capítulos son cortitos al igual que la novela (241 páginas) y los personajes, sencillos, nos muestran lo justo para hacernos una idea perfecta de su carácter y conducirnos con ligereza por las páginas nevadas.

—(…) es posible que uno tenga una sensación cuando menos extraña al levantarse la víspera de Navidad… solo en una casa como esta… rodeado de nieve, una nieve que sigue cayendo sin cesar… blanco fuera y negro dentro”.

Misterio en blanco creo que puede gustar a los amantes de las novelas de misterio y de autores como Agatha Christie. Hay muertes, secretos, un detective muy peculiar, y nieve, abundante y blanca nieve. Una perfecta novela para leer junto al fuego en Navidad.

Lectura compartida junto con los blogs No solo leo Si fuésemos libros
y
Susurros de biblioteca

¿LO RECOMENDARÍA?: Sí, sobre todo a los amantes del misterio clásico.

VALORACIÓN:

lunes, 24 de abril de 2017

Los del otro lado (Christopher Buehlman)

TÍTULO: Los del otro lado
AUTOR: Christopher Buehlman
TÍTULO ORIGINAL: Those Across the River
AÑO: 2011
EDICIÓN: Plaza Janés, 2013
GÉNERO: Terror

RESUMEN: En 1935 Frank Nichols se traslada, junto con su mujer Dora, a vivir a un pequeño pueblo del sur de Estados Unidos, Whitbrow, en donde ha heredado una casa. El objetivo de Frank es recopilar información para escribir un libro sobre su bisabuelo, Lucien Savoyard, un terrateniente esclavista conocido por su crueldad. Pronto se dará cuenta de que el pequeño Whitbrow y sus peculiares tradiciones parecen esconder algo; algo que está al otro lado del río.

OPINIÓN PERSONAL: Descubrí este libro gracias a una recomendación de José, del blog Rincón del lector constante, y como tenía tan buena pinta no pude resistir la tentación de ponerme con él en cuanto pudiera. El resultado: no me ha defraudado.

El libro, narrado en primera persona por Frank Nichols (quien nos contará lo que sucedió cuando decidió mudarse a la casa que había heredado de su tía en el pequeño pueblo de Whitbrow), solo tiene un punto negativo: la primera mitad, que es bastante lenta y me hizo preguntarme si realmente era un libro de terror, pues parecía más un libro de misterio. 

Quería dejar de sentir, perder la vista y la memoria. Pero eso no es lo que sucedió.
Conservé la memoria.
Sobre todo las partes que no deseaba
”.

En esta primera mitad (tras una primera hoja de infarto) el autor presenta los elementos que formarán parte de la historia, muchos de ellos clásicos. Frank, un hombre locamente enamorado de su joven y bella esposa, que acepta la inesperada herencia de una tía; el pasado de Frank, que vive atormentado tras su participación en la Gran Guerra, recordando lo que vivió en el continente europeo; el pueblo de Whitbrow, una pequeña y peculiar  localidad de Georgia que intenta sobrevivir a los amargos años de la Gran Depresión; la historia del desalmado antepasado de Frank; y, por último, las tierras que hay al otro lado del río lindante con el pueblo.

Se cuentan todo tipo de historias del bosque que hay al otro lado del río”.

Christopher Buehlman. Fuente
de imagen: Goodreads
Después, el autor, cuando ha plantado todas estas semillas creando una inquietante atmósfera, deja que germinen... Y el terror que se esperaba, llega. Los pequeños y puntuales sucesos intranquilizadores que ha habido en la lectura, se tornan en macabros, hasta que finalmente, el secreto se descubre. No puedo desvelar nada, ni siquiera una pista, o lo destriparía, pero sí que puedo decir que de los libros que he leído sobre esta temática (aunque es cierto que no han sido muchos) es de los que más he disfrutado.

Lo que más me ha gustado de Los del otro lado es, quizás, que aunque muchos de los elementos que toma son clásicos (herencias, secretos, leyendas y supersticiones locales…) el autor los une de una manera muy efectiva, inesperada.

La guerra se había acabado para mí y para muchos otros a los que había cogido cerca. Los médicos dijeron que el único motivo por el que la metralla que me hirió en la espalda no me mató fue porque tuvo que atravesar otro cuerpo antes. Nunca averigüe cuál de mis amigos muertos fue”.

El estilo del autor también me ha gustado y ha acompañado muy bien a la historia que ha querido contar (una historia que además del elemento de terror, habla de la herida psicológica que sufren los soldados, del amor en la pareja, del racismo del momento en el sur de los Estados Unidos…): un estilo intenso y algo poético. Una pena que de momento este sea el único libro del autor que se haya traducido al español.

Se enfrentaban a algo demasiado grande y demasiado antiguo”.

¿LO RECOMENDARÍA?: Sí, sobre todo a los que quieran una buena historia de terror y no les importe una primera parte lenta en este sentido.

VALORACIÓN:

jueves, 20 de abril de 2017

Los hijos de Anansi (Neil Gaiman)

TÍTULO: Los hijos de Anansi
AUTOR: Neil Gaiman
TÍTULO ORIGINAL: Anansi Boys
AÑO: 2005
EDICIÓN: Roca Editorial, 2006
GÉNERO: Fantasía

RESUMEN: Gordo Charlie lleva una sosa y aburrida vida en Londres, pero está contento porque está a punto de casarse y tiene trabajo, al menos de momento. Un día recibe la noticia de que su padre ha muerto. Después del funeral empieza a descubrir cosas que ignoraba. Su padre, el travieso señor Nancy, era en realidad el dios Anansi, el dios araña africano, un embaucador y bromista dios que se divertía haciendo uso de su ingenio y astucia. Gordo Charlie también descubre que tiene un hermano llamado Araña, tan insoportable como su padre, y que se mete en su tranquila vida poniéndola patas arriba. 

OPINIÓN PERSONAL: Este libro está relacionado con otro anterior del autor, American Gods (cuya reseña podéis ver aquí), pero Los hijos de Anansi no es una segunda parte, ni una primera, sino que toma uno de los personajes de American Gods (uno de los más atractivos y llamativos) y con él construye una historia nueva. Son, pues, libros totalmente independientes pudiendo leerse en el orden que se prefiera. Las historias de ambos son muy diferentes y además están narrados en tonos bien distintos. 

Anansi es un dios de la mitología africana, embustero y aficionado a las bromas. Y según nos dice Gaiman, todos los cuentos le pertenecen, se los robó al Tigre hace mucho tiempo. Ahora, todos y cada uno de ellos son propiedad de Anansi. 

Y por tanto este también.

Y en los tiempos del Tigre todas las canciones eran siniestras. Comenzaban con lágrimas y terminaban con sangre, y eran las únicas historias que aquellos hombres conocían. Y entonces llegó Anansi”.

Este cuento en particular está narrado con un toque de humor; no por ello es un libro de humor, solo tiene un ese toque, logrando que la historia sea muy agradable de leer. 

Le envió postales desde París, Roma, Atenas, Lagos y Ciudad del Cabo. En la postal que le mandó desde Nanking le decía que no le gustaba en absoluto la comida china que hacían en China, y que estaba deseando volver a Londres para comer comida china de verdad”.

La narración sigue teniendo el toque onírico y fantasioso del autor pero es más asequible que otras de sus obras; creo, de hecho, que tal vez no sea la mejor obra de Gaiman que he leído hasta ahora, pero sí la más ligera. Como es habitual en el autor se encuentran referencias a otras obras, como La metamorfosis (de Kafka), Los pájaros (de Daphne du Marier y Hitchcock), y a la obra de Terry Pratchett (¿soy la única que encuentra parecido entre las reuniones de las ancianas señoras Higgler, Dunwiddy, Bustamontes y Noles y las brujas de Mundodisco?).

 “La señora Dunwiddy era vieja, y lo parecía. Seguramente había periodos geológicos más recientes que la señora Dunwiddy”.

Al principio me parecía que Los hijos de Anansi iba a contar una historia familiar, de cómo la familia tiene la terrible cualidad de avergonzar y de unir, que sería una historia de crecimiento, de conocimiento, de vejez, muerte, renovación y reencuentro. Sin embargo, al llegar a la mitad da un pequeño giro –para mí inesperado— que la dota de intriga y que supone la guinda del pastel (como suele decirse).

Sin duda, todos los padres son motivo de vergüenza para sus hijos. Son gajes del oficio. La naturaleza misma de todo padre es avergonzar a sus hijos por el mero hecho de existir, del mismo modo que la naturaleza de los hijos a cierta edad es morirse de vergüenza, ruborizarse hasta las orejas y padecer un infierno tan solo con que sus padres les dirijan la palabra por la calle”.
Ilustración de Anansi. Fuente de
imagen: Wikia

En este cuento (que tiene como leitmotiv la importancia vital de los cuentos) también están presentes la música y la mitología, para mí lo mejor de la novela junto con los pequeños cuentos de Anansi que se intercalan a lo largo de la obra y que nos permiten hacernos una idea del carácter de este dios. Pero la verdad es que Anansi es más que nada el punto de partida de la historia —de la cual no es protagonista— y me hubiera gustado conocerlo más. Ojalá Gaiman lo rescate nuevamente en el futuro. Porque Anansi…

Unas veces es bueno, otras veces es malo. Malvado, jamás”.

Todos los cuentos son de Anansi, se los robó al Tigre hace mucho tiempo; por tanto, tu vida, que es sin duda el mejor cuento que puedas escuchar nunca, también le pertenece, al menos en parte, al bromista y travieso Anansi.

¿De dónde habéis sacado esa idea de que fueron los hombres los primeros en contar cuentos?

¿LO RECOMENDARÍA?: Sí. 

VALORACIÓN:

lunes, 17 de abril de 2017

Reto 5 Líneas: Abril 2017


Un mes más vuelvo con mi aportación para el Reto 5 Líneas que cada mes propone Adella Brac en su blog y cuyas reglas completas podéis ver aquí.

Este mes las palabras que debe contener el relato son: ganar, compromiso y camisa.

Espero que os guste y que disfrutéis de la cena:

"Sacó la carne del horno y la probó. Tierna y sabrosa, podría ganar un concurso. Tras la pelea con Pete el compromiso de la cena le pareció un engorro, pero al final resultó una bendición. Se quitó el delantal y vio una delatora mancha roja en su camisa. Subió al dormitorio y se cambió. Quemaría la prenda, única evidencia en su contra. La otra prueba desaparecería en unas horas consumida por los ácidos estomacales de los amigos de Pete".

jueves, 13 de abril de 2017

Las brujas (Roald Dahl)

TÍTULO: Las brujas
AUTOR: Roald Dahl
TÍTULO ORIGINAL: The witches
AÑO: 1983
EDICIÓN: Ediciones Alfaguara 1985
GÉNERO: Fantasía, Terror

RESUMEN: Las brujas parecen mujeres normales pero no lo son. Hay signos visibles que las delatarían (como ser calvas), por eso han de disfrazarse para intentar pasar desapercibidas en la sociedad y poder deshacerse de todos los niños que puedan, pues los odian con fervor. Ahora tienen un nuevo y terrible plan para acabar con todos ellos, pero nuestro protagonista y su abuela harán todo lo posible por impedirlo. ¿Lo conseguirán?

OPINIÓN PERSONAL: Roald Dahl fue un escritor inglés que se hizo famoso sobre todo por sus libros para niños (como Matilda o El gigante bonachón), aunque también por sus cuentos macabros para adultos.

Las brujas me ha parecido una historia fantástica para los niños, y para los no tan niños. Está narrada de forma sencilla pero no es un cuento anodino sino bastante complejo. Además, está enriquecido con dibujos de Quentin Blake, dibujante inglés que solía ilustrar las obras del escritor.

La historia está narrada en primera persona por el protagonista principal, un niño inglés (de quien
desconocemos el nombre) que tras quedarse huérfano se va a vivir con su abuela (cuyo nombre tampoco se revelará) a Noruega, país de donde eran sus padres y también sus abuelos. Allí, en Noruega, todo el mundo sabe que existen las brujas, que son malvadas y que lanzan hechizos horribles sobre los niños, pero en Inglaterra, donde nieto y abuela se ven obligados a volver a mudarse, la gente no se toma la cuestión de las brujas muy en serio. Estas referencias a Noruega no son casuales, los propios padres de Dahl eran noruegos aunque él había nacido en Gales. 

 “En los cuentos de hadas, las brujas llevan siempre unos sombreros ridículos y capas negras y van montadas en el palo de una escoba”.
Pero éste no es un cuento de hadas. Este trata de BRUJAS DE VERDAD
”.

En este libro infantil hay pinceladas (muy suaves) de terror y también bastante ironía. Las brujas, por ejemplo, personalmente las he visto como una caricatura de las personas que no soportan a los niños y los quieren cuanto más lejos mejor. Y una advertencia para padres: tal vez después de leer el libro, vuestros hijos tengan un pequeño problema con no querer bañarse…

UNA BRUJA DE VERDAD odia a los niños con un odio candente e hirviente, más hirviente y candente que ningún odio que te puedas imaginar”.

Según la editorial es una lectura recomendada para mayores de 10 años, una edad que me parece razonable pues tiene algunos momentos un poco siniestros que quizá pudieran dar miedo o causar desazón a niños muy pequeños. 

Literalmente, parecía que se estaba pudriendo por los bordes, y en el centro, en las mejillas y alrededor de la boca, vi la piel ulcerada y corroída, como si se la estuvieran comiendo los gusanos”.

El final del libro es perfecto. Puede ser un final feliz pero desde luego no es el típico final donde todo sale bien. Bueno, quizá sí, quizá todo salga bien, pero no de una manera simplona y facilona. Me pareció un final acorde con el resto del libro, complejo e inteligente.

Las brujas tiene una adaptación cinematográfica del año 1990 protagonizada por Anjelica Houston que recuerdo haber visto de pequeña y de la que guardo un grato recuerdo. No sé si me entusiasmaría mucho si la viera ahora, pero creo que me gustaría probar. Todavía guardo una niña en mi interior.

¿LO RECOMENDARÍA?: Sí. Para los niños me parece una lectura perfecta; para los adultos que se animen también. 

VALORACIÓN:

lunes, 10 de abril de 2017

El misterio del carruaje (Fergus Hume)

TÍTULO: El misterio del carruaje
AUTOR: Fergus Hume
TÍTULO ORIGINAL: The Mistery of a Hansom Cab
AÑO: 1886
EDICIÓN: dÉpoca, 2015
GÉNERO: Novela policiaca

RESUMEN: Un hombre es hallado muerto en el interior de un carruaje sin que existan demasiadas pistas de quién pudo haber cometido el asesinato. Pronto las pesquisas señalan a que el autor del crimen es el joven Brian Fitzgerald. Sin embargo, Brian asegura que es inocente y que además no se encontraba en el lugar del asesinato, pero para frustración de su abogado se  niega a proporcionar la coartada que lo dejará en libertad. ¿Cuál puede ser el secreto que Brian guarda incluso arriesgándose a ser declarado culpable de asesinato? ¿Será realmente el asesino del hombre encontrado en el carruaje de alquiler?

OPINIÓN PERSONAL: Desconocía la existencia de esta novela detectivesca y también del autor hasta que la editorial dÉpoca la ha traído a su colección “Misterios de época” en una cuidada edición ilustrada con dibujos de C. Sedano.

El misterio del carruaje fue un bestseller en su momento. El autor, que quería ser dramaturgo, la escribió con la esperanza de darse a conocer y llamar la atención de los gerentes de los teatros sobre sus obras, pero cuando la terminó ningún editor quiso publicársela y lo acabó haciendo él por su cuenta. Para sorpresa de todos, incluso de sí mismo, en poco tiempo se vendieron miles de copias. De hecho, en 1960, el «Everyman´s Dictionary of Literary Biography» la proclamó como la novela policiaca más vendida de todos los tiempos.

Fergus Hume deja, durante toda la obra, numerosos guiños a otros escritores de novelas de intriga y detectives como Mari Elizabeth Braddon, Anna Katharine Green y, sobre todo, Gaboriau, quien le sirvió de principal inspiración. 

Y en verdad, por la naturaleza del propio delito, el lugar en que ha sido perpetrado y el hecho de que el asesino haya huido si dejar rastro alguno, tal parecería que estamos ante uno de los misteriosos casos que pueblan las novelas de Gaboriau”.

Como buena novela policiaca no podía faltar el detective, aunque respecto a esto hay varias particularidades. Para empezar son dos y además rivales: Gorby y Kilsip. Ambos querrán ir tras la pista de la persona que cometió el crimen del carruaje, pero no serán sus investigaciones las que revelen la identidad del asesino, pues lo más curioso de estos personajes es que extrañamente no tienen demasiado peso en la novela; de hecho el primero, Gorby, desaparece pronto de escena. Este, por cierto, fue un personaje que incluso llegó a cansarme. El motivo principal fue que, a falta de otorgarle el autor un compañero con el que debatir, le regala unos monólogos que me resultaron un poco desesperantes por la obviedad de sus conclusiones, que parecían hechas con el único objetivo de que el lector siguiera el hilo de sus pensamientos y acciones.

Los protagonistas no son pues los detectives, como quizá se podría esperar en un primer momento, sino Brian Fitzgerald, acusado en un primer momento del crimen, su novia, la señorita Madge Frettlby, y el abogado de Brian, Calton, quien investigará con tanto ahínco como un detective más. De estos personajes no destacaría a ninguno de ellos; para mí los más significativos son otros, dos mujeres que destacan por diversos motivos y son la sal y la pimienta de la novela. La Abuela Raterilla, una habitante de los bajos fondos con un carácter que no casa con su simpático apodo, y la señora Sampson, la casera del señor Fitzgerald y sobre la que recae una buena parte del humor de la novela. 

La ciudad de Melbourne queda perfectamente reflejada, tanto en lo referente a los escenarios como a
F. Hume. Fuente de imagen:Wikipedia
los personajes. Respecto a los segundos, Hume no solo da una muestra (pasada por el tamiz de la ironía) de la sociedad acaudalada y sus intereses del momento, sino también de las clases más bajas. Respecto a los escenarios, proporciona una idea bastante completa de la ciudad sin llegar a ser minucioso, mencionando calles y lugares concretos. Muchas de las citas de lugares concretos van acompañadas de alguna nota por parte de la editorial, lo cual agradecí para situarme mejor en el contexto.

 “Era sábado por la mañana, y la gente elegante de Melbourne paseaba arriba y abajo por el Block. Collins Street era para esta ciudad del sur lo mismo que Bons Street y Row lo eran para Londres, y los Bulevards para la urbe de París”.

El autor maneja un tono irónico, e incluso sarcástico, con el que ilustra la doble moral y la hipocresía de la sociedad australiana del momento, sin olvidarse de echar un poco de ácido sobre instituciones como la prensa o la Iglesia. 

La propia Iglesia no escapó al contagio y los ministros —el anglicano, el católico romano y el presbiteriano, conjuntamente con los menos laureados en cargos inferiores— tomaron el asesino del coche de punto como un pretexto para predicar sermones sobre el libertinaje de la época, y para señalar que el único arca que podría salvar a los hombres de la creciente marea de deslealtad e inmoralidad, era su propia Iglesia.
—¡Por Dios —exclamó Calton, después de escuchar a cinco o seis ministros reclamar para sí mismos la posesión del arca especial de seguridad—, tal parece que exista toda una flota de arcas!
”.

Hay muchos diálogos que dan fluidez a una novela ya fluida de por sí, por lo que se lee rápidamente. Estos diálogos me resultaron en ocasiones muy teatrales, quizá debido a la formación del autor. 

Como último apunte decir que en un momento de la novela hay un error referente a un periodo de tiempo trascurrido (a veces es una semana, otras dos), pero es algo puntual que no repercute para nada en la historia. Esto (la pequeña incongruencia en el periodo de tiempo) me llamó la atención especialmente porque también ocurrió en una de mis recientes lecturas, Jane Eyre (reseña aquí), pero la traductora de la edición de la obra de de C. Brontë (Carmen Martín Gaite) explicaba en una de sus notas que eran contradicciones frecuentes en los escritores. Supongo que la siguiente vez que me percate de un error de este tipo ya no me sorprenderá.

Resumiendo, El misterio del carruaje es una novela entretenida y rápida de leer, que si bien puede ser un poco previsible en algún punto también es capaz de asombrar al lector con algunas de las claves que se descubren mientras se retrata con humor un poco del Melbourne de la época.

(…) gracias a las leyes que rigen la civilización, todas las ciudades están destinadas a poseer una calle especial en la cual los fanáticos de la moda puedan congregarse (…) 

Y los representantes del mundo de la moda acechaban con sus atavíos habituales de sombreros de alas enroscadas, cuellos altos e inmaculados trajes. En general, era una escena agradable y animada, que hubiese deleitado el corazón de cualquiera que no fuese dispéptico o estuviese enamorado —los dispépticos y los enamorados (aquellos que han sufrido una decepción, claro está) tienen por costumbre observar el mundo desde un punto de vista demasiado cínico
”.

¿LO RECOMENDARÍA?: Sí, sobre todo a los amantes de los misterios de época.

VALORACIÓN: 

jueves, 6 de abril de 2017

Cartas a un buscador de sí mismo (Henry David Thoreau)

TÍTULO: Cartas a un buscador de sí mismo.
AUTOR: Henry David Thoreau
TÍTULO ORIGINAL: Letters to a Spiritual Seeker
AÑO: —
EDICIÓN: Errata Naturae, 2012
GÉNERO: Ensayo, Cartas

RESUMEN: Se recogen en este libro las cartas que escribió Thoreau a su amigo Blake, después de que este le solicitara consejo para llevar una vida más verdadera.

OPINIÓN PERSONAL: Thoreau es junto con Emerson el máximo representante del pensamiento trascendentalista. Conocido sobre todo por haber escrito Walden (un libro que no me canso de recomendar y cuya reseña podéis ver aquí), Una semana en los río de Concord y Merrimac, y ser uno de los padres de la “desobediencia civil”.

Blake y Thoreau coincidieron en Harvard, sin embargo no llegaron a tener contacto. Años después volvieron a coincidir en la visita a un amigo común, Emerson. Thoreau les confiesa durante ese encuentro que está pensando en construirse una cabaña en los bosques para alejarse de la sociedad, Blake le pregunta si no echará de menos a sus amigos, a lo que Thoreau le contesta «No, yo no soy nada». Esa respuesta, que encierra tanto en sí misma, dejó a Blake perplejo. Años después empieza una correspondencia con Thoreau pidiéndole consejo para llevar una vida más sensata, más natural.

Si comprendo correctamente, el significado de su vida es el siguiente: querría separarse de la sociedad, del sortilegio de las instituciones, de los usos, de los conformismos, de tal modo que pueda llevar una vida simple y nueva. Antes que infundir una nueva vida a las viejas maneras, tendrá una vida nueva por fuera y por dentro. Hay algo de sublime para mí en esa actitud de la cual yo mismo estoy muy lejos.

Háblame en esta hora, ya que es solicitado…” (Carta de Blake a Thoreau, marzo 1844)

Y así es como tenemos en nuestras manos algunos de los pensamientos de Thoreau, los cuales plasmó en las cartas que le enviaba a su amigo Blake. A excepción de la primera carta, que es la dirigida por Blake a Thoreau solicitando su ayuda, todas las demás son de Thoreau a Blake. Este hecho, el de tener solo una parte de las conversaciones, hizo que en ciertos momentos no entendiera bien a Thoreau: parecía usar alguna metáfora de la que yo no lograba extraer todo el jugo.

Las cartas están escritas con la maestría propia de los libros mil veces revisados. Asombroso teniendo en cuenta que Thoreau confiesa en alguna ocasión haber escrito “a salto de mata”. Thoreau era un maestro del pensamiento, de la vida y de las palabras.

Los pensamientos marcan las épocas de nuestras vidas: todo lo demás es el diario de los vientos que soplaban mientras estábamos aquí”.

En estas cartas Thoreau es a veces áspero como una lija, otras, irónico, otras, cercano. Thoreau medita, diserta, opina, de todos los temas: del trabajo, la vida, la prensa, el alma o el sexo... Habla en varias ocasiones en sus epístolas de la importancia de alimentar el alma, y con ese simple hecho, es capaz de alimentar la nuestra.

Qué rápido nos disponemos a calmar el hambre y la sed de nuestros cuerpos. ¡Y cómos nos demoramos en calmar el hambre y la sed de nuestra alma! De hecho, nuestra mentalidad práctica no nos permite utilizar esta palabra sin ruborizarnos por culpa de nuestra infidelidad, porque la hemos dejado en la inanición hasta convertirla en una sombra”.

Tras leer estas cartas, escritas con intimidad y moral, creo que puedo entender mejor algunos aspectos de Walden. La edición, además, me ayudó a entender mejor las opiniones de Thoreau, ya que va acompañada de notas muy interesantes en este sentido. 

Estatua de Thoreau y reconstrucción de la cabaña
en Walden. Fuente de imagen: Joanvendrell



No hay en el mundo nadie, por más canas que peine, que pueda ayudarme con su ejemplo o su consejo para vivir mi propia vida de forma digna y satisfactoria”.

Thoreau, Thoreau, Thoreau. Agrimensor, lapicero, pensador. Thoreau desobediente y naturalista. Thoreau fue muchas cosas y las fue de forma verdadera, total y sincera, al menos mucho más sincera que la mayoría. Pero si fue algo ante todo lo demás, fue un buscador de sí mismo. Los escritos de Thoreau marcan, no son libros para olvidar, se quedan en el pensamiento y en el alma, para bien o para mal.

Thoreau, Thoreau, Thoreau. Mi próximo viaje será por el río Musketaquid de la mano de tus palabras.

 “Todos los médicos coinciden en que sufro falta de sociabilidad. Nunca hubo un caso como el mío. Primero, no tenía conciencia de sufrir. Segundo, como diría un irlandés, pensaba que sufría una indigestión de sociedad” .

¿LO RECOMENDARÍA?:
Sí. Aunque he visto que a veces lo recomiendan para empezar a conocer a Thoreau, en mi opinión sería más oportuno leerlo tras otras obras del autor, como Walden.

VALORACIÓN: 

lunes, 3 de abril de 2017

Un susurro en la oscuridad (Louisa May Alcott)

TÍTULO: Un susurro en la oscuridad
AUTOR: Louisa May Alcott
TÍTULO ORIGINAL: A whisper in the dark
AÑO: 1863
EDICIÓN: Hermida Editores, 2016
GÉNERO: Misterio, Terror

RESUMEN: Sybil es una joven huérfana de diecisiete años que acude a la casa de su tío para casarse con su primo y realizar así la última voluntad de su padre. Sin embargo, su orgullo pronto la conducirá a una situación desesperada de la que no podrá escapar. 

OPINIÓN PERSONAL: A veces hago cosas raras, por ejemplo empezar a conocer a los escritores por sus obras menos célebres en vez de por aquellas más renombradas; este ha sido el caso de Louisa May Alcott, creadora de la afamada novela Mujercitas. Sin embargo, esta novela corta (acaso más bien un relato) me resultó mucho más tentadora y no he tardado en leer esta historia, que encajaría bien en lo que la editorial llama thriller gótico, inédita hasta el momento en castellano.

La edición es muy bonita, con una portada que se ajusta a la obra como anillo al dedo. Se trata de la imagen de un cuadro de Auguste Toulmuoche (pintor francés del siglo XIX) titulado Vanidad, la cual ilustra perfectamente la vanidad de la protagonista durante parte de la historia. Por otro lado, en la contraportada de la edición, donde viene como es habitual una pequeña sinopsis de la obra, se revela el giro dramático que tomarán los acontecimientos, restando quizá sorpresa, por lo que yo recomendaría no leerla. 

Mi petulancia parecía divertirlo, y me di cuenta de que me estaba sometiendo a un escrutinio tan agudo como había sido el mío; mas yo lo soporté con una sonrisa, pues mi vanidad se vio satisfecha por la aprobación que el brillo de sus ojos atestiguaba”.

Al principio puede parecer una novela romántica que tratará de cómo una joven será obligada a casarse contra su voluntad (o no), o de cómo unos parientes sin escrúpulos se aprovecharán de su corta experiencia en la vida. Sin embargo, al llegar a la mitad se produce un acontecimiento que cambia totalmente la narración, llenándola de inquietud, intriga, oscuridad y locura, aspectos que ya no desaparecerán hasta el final, desenlace que en mi opinión no es lo mejor de la novela, pues rebosa “casualidades”. 

Los personajes están llenos de matices, lo cual no deja de sorprenderme dada la corta extensión del relato (no llega a las 80 páginas). Se pueden percibir juegos de luces y sombras en todos ellos excepto en Karnac (el principal antagonista). Por ejemplo, Sybill, la protagonista que nos cuenta su historia en primera persona, es rebelde y fuerte, pero también presumida, manipuladora y vanidosa. 

En algunas ocasiones, entre el fuerte retrato psicológico que nos hace la autora de Sybill, y la atmósfera amenazadora, la lectura me recordó, un poco, a Henry James.

Así lo hice, y al punto cedía al capricho que entonces me poseía, pues yo deseaba probar mi poder sobre ellos para ver si podía recuperar ese carácter más expansivo de mi tío”.

Un susurro en la oscuridad ha sido un relato que he disfrutado mucho y todo un acierto por mi parte elegirlo para conocer a L. M. Alcott, pues me he quedado con ganas de seguir indagando en su obra. La desasosegante y claustrofóbica atmósfera que llega hasta nosotros transporta más de un susurro en la oscuridad… solo hay que estar atento para escucharlo.

pero claramente audible a través de la cerradura, me llegó un susurro que me heló hasta el tuétano de los huesos”.

¿LO RECOMENDARÍA?:
Sí.

VALORACIÓN: