jueves, 23 de enero de 2014

Grandes desastres tecnológicos (Koldovica Gotxone Villar, Félix Ballesteros Rivas)

AUTOR: Koldovica Gotxone Villar, Félix Ballesteros Rivas
GÉNERO: Divulgación
AÑO: 2012

RESUMEN: En este libro los autores nos explican el origen de diversos fracasos, desde los muy sonados, como el del Challenger y el Apollo I, o el del puente de Tacoma y su entrada en resonancia, hasta otros menos llamativos, como el del DVD.

TEMAS: Las grandes meteduras de pata en la historia de los inventos de la humanidad, o al menos de aquellos más recientes y de los que se tiene noticia.

OPINIÓN PERSONAL: Acabo de terminar este libro y me quedo con la sensación de que es una recopilación perfecta de ejemplos que ilustran muy bien el dicho que afirma que “el hombre (o mujer, en esto no hay diferencia significativa) es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”; y yo diría que sería capaz de tropezar hasta cien y aún así seguiría estrellándose con ella. Por ahorrar un poco de tiempo o de dinero, o por simple avaricia, acaba por “liarse parda”. Aquí dejo mi advertencia, moraleja sacada de este libro: en proyectos que cuestan millones de dólares (o euros, yenes y demás monedas) lo mejor es no racanear ni en tiempo ni en dinero, que luego es peor… Así que, en muchas ocasiones, se trata más de una recopilación de grandes errores humanos que de grandes errores de la tecnología en sí misma.

Los grandes éxitos de la tecnología y de la ciencia los conocemos ampliamente, pero los fallos suelen pasarnos más desapercibidos (excepto con la informática, sus fallos los tenemos muy presentes a todas horas, como cuando se cuelgan nuestros ordenadores, o desobedecen nuestras órdenes... en fin, que os voy a contar…) a no ser que acaben en grandes desastres o cobrándose numerosas vidas humanas, como lo ocurrido en Chernóbil o con el Apolo, o el Bhopal.

Es cierto que cuando los sistemas son muy complejos es difícil tenerlo todo en cuenta, y si a eso unimos el ahorro en tiempo y dinero que siempre está presente (como dije más arriba), y le sumamos la Ley de Murphy (yo soy una ferviente creyente en la Ley de Murphy), y cierta cantidad de orgullo irracional, os aseguro que no me subiría a una nave espacial a realizar un viaje ni aunque me lo regalaran… desde luego, no después de leer este libro y conocer cómo algunos errores son de lo más tonto que os podáis imaginar. 

Telescopio Hubble. Fuente de imagen Wikipedia
Grandes desastres tecnológicos incluye ejemplos de grandes desastres informáticos, de la carrera espacial, de la medicina o de las obras públicas (en este último apartado y viendo las últimas noticias quizá se podría hacer una revisión y meter a Calatrava). En este libro conoceremos el fallo técnico en la construcción del telescopio Hubble: cuando construyeron el muy caro aparato ajustaron su "espejo" al índice de refracción del aire y no del espacio, con lo que todas las fotografías salían borrosas y no se veía nada. Afortunadamente encontraron una solución, ponerle "gafas". Otra cosilla de la que nos podemos enterar (al menos según los autores) incumbe al DVD: "El DVD no nació para proporcionar al público un medio de reproducción de películas de alta calidad en casa (...). El DVD nació para proporcionar a las distribuidoras una forma de vender las películas sin que los compradores pudiensen copiarlas como ya estaban haciendo con el VHS". Parece que les salió el tiro por la culata.

Me ha resultado un libro muy entretenido y explicado de forma bastante clara (al menos en su mayor parte), y en muchos casos con bastante ironía. Se nota una gran labor de documentación por parte de los autores.

¿LO RECOMENDARÍA?: Sí

VALORACIÓN: 

4 comentarios:

  1. Seguramente sea una lectura interesante pero yo no creo que me anime con él
    Besos

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    1. Sí que resulta interesante conocer todas esas pifias que un@ ni se imagina...

      Un abrazo!

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  2. Sí que tiene pinta de ser la mar de ilustrativo, tiene muy buena pinta.

    Y hoy en día que vivimos en una sociedad tan dependiente de lo tecnológico, no estaría de más echar un poco la vista atrás y aprender de los errores del pasado, como dices.

    Besines!

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    1. La verdad es que también es gracioso como a veces el error puede ser hacer las cosas demasiado bien. Un caso que cuenta el libro es que los japoneses quisieron poner en marcha un tren de alta velocidad similar al francés, pero ellos tenían grandes problemas con las catenarias y los franceses no. ¿El motivo? Siguiendo las instrucciones de los franceses ponian los postes cada 50 metros exactos, con decimales, unos de otros y las catenarias entraban en resonancia; los franceses, con un espíritu más latino :-) lo de los 50 metros lo entendian como una aproximación y asi no tenían problemas de entrar en resonancia...

      Besos!

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