martes, 29 de septiembre de 2015

Alicia en el País de las Maravillas & Al otro lado del espejo (Lewis Carroll)

TÍTULO: Alicia en el País de las Maravillas
AUTOR: Lewis Carroll
TÍTULO ORIGINAL: Alice´s Adventures in Wonderland,
GÉNERO: Fantasía
AÑO: 1865
RESUMEN: Un día, mientras hojea aburrida un libro sin dibujos, Alicia ve a un conejo blanco meterse por una madriguera. Pero no era un conejo normal, hablaba y miraba la hora en un reloj, así que Alicia decide seguirlo.

TÍTULO: Al otro lado del espejo
AUTOR: Lewis Carroll
TÍTULO ORIGINAL: Through the Looking-Glass, and What Alice found there
GÉNERO: Fantasía
AÑO: 1871
RESUMEN: Alicia está una tarde en su salón acompañada de sus gatitos, hasta que se da cuenta que puede atravesar el espejo que hay allí. Entonces empieza una nueva aventura.

OPINIÓN PERSONAL Y TEMAS: Por fin he leído Alicia en el País de las Maravillas y Al otro lado del espejo, que eran unos libros que no lograba quitar de mi lista de “eternos pendientes”, pero finalmente me he metido por la madriguera de conejo. Además este año es el 150 aniversario de la publicación de Alicia en el País de las Maravillas, así que creo que ha sido un buen momento para conocer este extraño, extraño, cuento.

La protagonista de los dos cuentos es Alicia, un personaje inspirado en una niñita real para quien, de hecho, el autor (Lewis Carroll) escribió estas historias convirtiéndola en su protagonista. Su nombre real era Alice Liddell. Era la hija del decano de la universidad en la que trabajaba Carroll y él, desde su despacho de trabajo, la veía jugar junto con sus hermanas. Pronto se hizo amigo de las niñas y las llevaba de paseo en barca y de merienda al campo. Fue en una de sus muchas excursiones al río cuando nació Alicia en el País de las Maravillas de lo cual queda constancia en el poema introductorio del cuento:

En la tarde dorada del estío/ociosos navegamos por agua;/llevan unos bracitos los remos/que apenas sus manitas abarca/ (…) /Nació así el País de las Maravillas/así uno tras otro los raros sucesos/surgieron fueron”.

Hasta qué punto el autor era simplemente un amigo de las hijas de los Liddell es un asunto controvertido. Se especula sobre la posibilidad de que hubiera pedido la mano de Alicia cuando esta contaba con unos once años, rumor que se ve apoyado en el hecho de que en el año 1865 (el mismo año en que se publica Alicia en el País de las Maravillas) la familia Liddell rompiera relaciones con Carroll.

Volviendo a los cuentos, Alicia en el País de las Maravillas y Al otro lado del espejo se pueden leer de forma independiente y en el orden que se prefiera, y aunque son parecidos yo me quedo con el primero. Es cierto que en el segundo se aprecia una mayor madurez narrativa del autor, pero me gusta más la historia primera. Los personajes son diferentes en ambos cuentos (excepto Alicia), en el segundo solo encontraremos unas pocas referencias no explícitas al Sombrerero y a La Liebre de Marzo, referencias que solo podremos adivinar gracias a los dibujos de Tenniel (el primer ilustrador de la obra).


El País de las Maravillas es un mundo absurdo y ese fue el motivo de que en su época resultara rompedor: destruía la razón, la realidad y las reglas más básicas de la física y la lógica. En el País de las Maravillas algunas nociones matemáticas (que Lewis Carroll conocía muy bien pues era matemático) o las relaciones causa-efecto, pierden sentido. 

Son muchas las ideas que planean sobre este libro: desde conceptos matemáticos (como infinito) hasta psicológicos (como los sueños), pasando por críticas a la sociedad de su tiempo. 

—¿Qué clase de cosas recuerda usted mejor? —se aventuró a preguntar Alicia.
—Pues las cosas que sucedieron dentro de quince días
”. (Al otro lado del espejo)

«Si cada cual se metiera en sus propios asuntos —dijo la Duquesa con un gruñido ronco—, el mundo giraría bastante más deprisa de lo que lo hace.»” (Alicia en el País de las Maravillas)

En el País de las Maravillas, como he dicho, las reglas de la realidad se rompen en mil pedazos, pero eso no quiere decir que no las haya, ni tampoco que las haya: la lógica se vuelve ilógica sin perderse en sí misma.

—Te cogería a mi servicio encantada —dijo la Reina—: dos peniques a la semana y mermelada los demás días.
Alicia no pudo contener la risa mientras contestaba: «No deseo que me contrate, y además no me gusta la mermelada».
—Pues es una mermelada buenísima —dijo la Reina.
—Bueno, en cualquier caso hoy no la quiero de ninguna manera.
—De todos modos, hoy no la tendrías, aunque la quisieras —contestó la Reina—. La regla dice: mermelada mañana y mermelada ayer, pero nunca mermelada hoy
". (Al otro lado del espejo

«¡Qué reloj más divertido! —observó—: Marca los días del mes y no marca las horas».
—¿Por qué habría de hacerlo? —masculló el Sombrerero—. ¿Te dice acaso tu reloj los años?
”. (Alicia en el País de las Maravillas)

En cuanto a los personajes, en el primer libro aparecen el Sombrerero, la Liebre de Marzo y el gato de Cheshire, además de la Reina de Corazones o el Conejo Blanco. En la segunda parte, aparecen los gemelos Tararí y Tarará, Tentetieso o el Jerigóndor. El Jerigóndor, en realidad, es un personaje de un poema que tiene la primera estrofa invertida y la idea inicial de Lewis había sido publicarlo entero invertido: poniendo un espejo delante se leería a la perfección. ¡Este hombre desbordaba imaginación!
 
He leído la edición de Valdemar de 1998 en tapa dura y lo único que no me ha gustado de ella ha sido la traducción de Jabberwocky por Jeringóndor en vez de por Galimatazo (que es la que conocía): cuestión de gustos. Por lo demás he decir que me ha gustado mucho. El prólogo ofrece datos muy interesantes de estas narraciones, algunas de los cuales os los he comentado aquí. Está ilustrada con los dibujos de Tenniel, pero contiene también –separando los dos relatos de Alicia- ilustraciones de otras ediciones de los libros como la rusa o la húngara. Además en la primera página de los capítulos de Alicia en el País de las Maravillas se recogen ilustraciones realizadas por el propio Carroll.

Edición húngara. Ilustraciones de Tamás Rajzaival
Otra cosa que destacaría de la edición son las notas en las que se explica cómo Carroll juega con las palabras para crear ideas nuevas, ya que muchas veces al ser traducido a otro idioma el texto pierde su sentido. Por ejemplo, mientras Alicia cae por el agujero de la madriguera de conejo empieza “a sentirse adormilada, y siguió diciéndose como en sueños: «¿comen los gatos murciélagos?¿Comen los gatos murciélagos» Y de vez en cuando: «¿Comen los murciélagos gatos?»”. Respecto a la pregunta sobre los gatos y los murciélagos que se hace Alicia, en la correspondiente nota se aclara que:

 "En inglés la frase Do cat eat bats tiene una sonoridad semejante a Do bat eat cat, que posibilita la sustitución fácil de una por otra. Además, resulta imposible traducir el ritmo monótono, casi hipnótico ha llegado a decirse, de esos monosílabos".

Así que si queréis viajar por la madriguera de conejo o atravesar el espejo, personalmente os recomendaría una lectura en el idioma original o en una edición anotada para no perder detalle.

¿LO RECOMENDARÍA?:

VALORACIÓN:

jueves, 24 de septiembre de 2015

Iniciativa: Halloween de libros y cine junto al fuego

Este año me he animado a preparar mi primera iniciativa-reto en el blog. Y como mi género preferido es el terror no podía haber mejor momento para ello que Halloween.

La propuesta es muy sencilla. Entre los días 1 y 31 de octubre habrá que leer un libro o un relato de terror pero que haya sido adaptado cinematográficamente, y publicar su reseña, como muy tarde, antes de la medianoche del día 31 de octubre. Lo mínimo es un título pero no hay máximo, podéis leer todos los que queráis y las reseñas pueden ser tan largas o cortas como queráis.

Pero la iniciativa se llama "De libros y cine", así que hay una segunda parte opcional. Los más valientes, los que no tienen miedo a la oscuridad ni a la noche de brujas, pueden ver la adaptación de los libros escogidos y contarnos qué les ha parecido y si les ha gustado más el libro o la película.

Para los que son reticentes al género terrorífico tengo algunas sugerencias. Los clásicos, como los relatos de Poe (muchos de sus cuentos tienen adaptación), Drácula de Bram Stoker, Frankenstein de M. Shelley, El extraño caso del Dr. Jekil y Mr. Hyde (R. L. Stevenson), Otra vuelta de tuerca (Henry James)...

Si quereís uniros solo tenéis que dejarme un comentario y avisarme cuando publiquéis las reseñas para recopilarlas todas.Y si además os lleváis el banner a vuestro blog, sería genial :-)

Pero si al final no se anima nadie, no os preocupéis, cumpliré con mi deber y prometo aterrorizaros este mes con: The Ring (Koji Suzuki) y Tiburón (Peter Benchley). ¿Qué creéis que dará más miedo, los libros o las películas?

lunes, 21 de septiembre de 2015

¡Reto conseguido! Final del Quijote y resumen

Capítulo 73

Nada más entrar en su pueblo don Quijote ve malos augurios por todas partes. Para empezar, oye a unos niños que pelean por una jaula de grillos y uno le dice al otro: "No te canses Periquillo, que no la has de ver en todos los días de tu vida", y don Quijote cree que esa frase muy bien se le podría aplicar a él y a Dulcinea. Después ven una liebre perseguida por unos galgos, y cree que la liebre podría ser tomada por Dulcinea y los galgos por los malvados encantadores que la asedian. Sancho le dice que eso son tonterías y que no hay que creer en augurios. Pero don Quijote no se convence.
 
Se va Sancho a su casa con su familia y don Quijote a la suya, y cuando informa a todos de su derrota y de que quiere que sean pastores por un año, sus acompañantes se vuelven a apenar por su nueva locura.

Capítulo 74
 
El nombre de este capítulo (como el de los demás) sintetiza la historia que en él se contará: "De cómo don Quijote cayó malo, y del testamento que hizo, y su muerte". Se ve que en aquel entonces no le daban mucha importancia a eso de spoilear. ¿Pero qué es lo que pasa en este capítulo?

Cae muy enfermo don Quijote, creyendo todos que se debe a la frustración de ser vencido o de no poder ver a su Dulcinea. Cuando el médico le visita, le pide que "atendiese a la salud de su alma, porque la del cuerpo corría peligro". Don Quijote, quizá cansado ya, se lo toma con serenidad, pero su ama, su sobrina y su escudero "comenzaron a llorar tiernamente, como si ya le tuvieran muerto delante". Tras dormir un poco don Quijote recobra el juicio y dice unas cuantas cosas en contra de los libros de caballerías:

"-Las misericordias -respondió don Quijote-, sobrina, son las que en este instante ha usado Dios conmigo, a quien, como dije, no las impiden mis pecados. Yo tengo juicio ya, libre y claro, sin las sombras caliginosas de la ignorancia, que sobre él me pusieron mi amarga y continua leyenda de los detestables libros de las caballerías. Ya conocozco sus disparates y sus embelecos, y no me pesa sino que este desengaño ha llegado tan tarde, que no me deja tiempo para hacer alguna recompensa, leyendo otros que sean luz del alma. Ya no soy don Quijote de la Mancha, sino Alonso Quijano, a quien mis constumbres me dieron renombre de Bueno. Ya soy enemigo de Amadís de Gaula y de toda la infinita caterva de su linaje, ya me son odiosas todas las historias profanas del andante caballería (...) ".

Llamaron al cura para que lo confesase, pues Alonso Quijano (que renegaba de don Quijote) sentía que se moría, y también al escribano para que hiciera testamento, en el cual deja a Sancho algunos dineros y:

"- (...) si como estando yo loco fui parte para darle el gobierno de la ínsula, pudiera agora, estando cuerdo, darle el de un reino, se le diera, porque la sencillez de su condición y fidelidad de su trato lo merece".

Pero Sancho le contesta con uno de los mejores párrafos de la obra:

"-¡Ay!-respondió Sancho, llorando-: no se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía. Mire no sea perezoso, sino levántese desa cama, y vámonos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quizá  tras de alguna mata hallaremos a la señora doña Dulcinea desencantada, que no haya más que ver".

Este ha sido mi párrafo preferido de la obra, porque parece que refleja cómo perder la locura de vivir es morir.

Tras esto llega otra famosa frase del Quijote:

"-Señores -dijo don Quijote-, vámonos poco a poco, pues ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño: yo fui loco, y ya soy cuerdo; fui don Quijote de la Mancha, y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno".

Tras esto continúa con su testamento y deja dicho que su sobrina herede la hacienda pero que la perderá si se casa con un hombre que lea libros de caballerías, y le pide perdón a Avellaneda por ser culpable de haberle dado motivos para escribir "tantos y tan grandes disparates".

Unos días después don Quijote (sí, don Quijote, nada de Alonso Quijano para mí) muere y unos versos de su epitafio dicen:

"que acreditó su ventura/morir cuerdo y vivir loco".


Mi impresión

He acabado de leer El Quijote. Casi no me lo puedo creer. Empecé hace casi dos años, en enero del 2014, gracias al reto que propuso Laky del blog Libros que hay que leer. El reto proponía leer la primera parte de El Quijote, pero lo mejor era la forma de lograrlo: leer un capítulo a la semana. Así era difícil que la lectura se hiciera cuesta arriba. Tras acabar en 2014 la primera parte, quise continuar con la aventura junto a, entre otros, Margari de Mis lecturas y más cositas, y Porlomenix de Bourbon Street. Ha sido una bonita coincidencia que precisamente la lectura de la segunda parte de El Quijote coincidiera con la celebración este año de su 400 cumpleaños. Ahora que lo he acabado creo que lo voy a echar de menos.

El Quijote tiene dos partes. Cervantes, el autor de esta gran obra (gran en ambos sentidos, porque delgada no es), publicó la primera en 1605 y la segunda en 1615. Para ese año la primera parte había tenido una gran acogida y alguien con el seudónimo de Avellaneda se  había adelantado al legítimo autor en la redacción de la continuación de las aventuras del hidalgo y su escudero. En la segunda parte que escribe Cervantes, queda claro que este hecho no le hace gracia alguna, ya que en varios capítulos expresa su mala opinión sobre dicha obra, conocida como el Quijote de Avellaneda.

En cuanto a mi propia experiencia leyendo El Quijote, la resumo así: merece la pena leerlo. Sé que puede parece que es imposible y que va a ser un tostón pero no es así. Yo nunca me había atrevido por dos motivos principales.

El primero, enfrentarme al castellano antiguo. Esto no fue tan duro como creía, alguna expresión la busqué en internet y varios vocablos en el diccionario, pero en general no me pareció tan arduo como esperaba. Lo bueno es que, a este respecto, acaba de salir la edición de Trapiello, que moderniza el idioma. Ahora ya no hay excusa.

El segundo motivo de mi reticencia a esta obra se debía a la propia historia: ¿sería aburrido? Pues la verdad, en pocas ocasiones y solo en la primera parte. La narración del año 1605 sí tiene partes pesadas, sinceramente. El principio, por ejemplo, en el que no aparece Sancho hasta el capítulo siete,  puede serlo. Aunque si es pesado es sobre todo por las historias paralelas a don Quijote que mete por el medio Cervantes. Me acuerdo que los participantes en el reto de Laky acabamos muy cansados de los "capítulos de la venta": no había manera de salir de ese lugar. Afortunadamente la segunda parte es mucho mejor, Cervantes aprende de sus "errores" y no aparecen apenas estos elementos paralelos. Además, esta continuación de 1615 es mucho más graciosa e ingeniosa que la primera, MUCHO MÁS. Sancho despliega todo su ingenio y bondad y se le acaba cogiendo mucho cariño. Esta parte la he disfrutado un montón, y hasta me apetecía seguir leyendo cada semana.

En conclusión, recomiendo leer este libro: no es tan difícil como parece, y si no os atrevéis de golpe, una propuesta de un par de capítulos a la semana es, por mi experiencia, una muy buena manera de hacerlo. Yo lo he disfrutado mucho, sobre todo esta segunda parte.

Para acabar sólo quiero dar las gracias a todos los que os habéis pasado por el blog para dejarme un comentario de ánimo con la lectura de El Quijote: muchísimas gracias, de verdad.



jueves, 17 de septiembre de 2015

Duma Key (Stephen King)

TÍTULO: Duma Key
AUTOR: Stephen King
TÍTULO ORIGINAL: Duma Key
GÉNERO: Terror
AÑO: 2008

RESUMEN: Tras sufrir un grave accidente, la vida del constructor millonario Edgard Freemantle cambia radicalmente. Ha perdido un brazo, se separa de su mujer y decide trasladarse a Duma Key para dedicarse a pintar. El paisaje de este cayo en Florida, con viejas casonas y una vegetación tropical, y la extraña propietaria de la isla, desatan en Edgar una fiebre creadora sobrenatural.

TEMAS: Uno de los temas que más me ha gustado de la novela es la memoria. La memoria y los recuerdos (quienes soléis pasaros por aquí lo sabéis) son temas que me fascinan, después de todo no somos más que recuerdos.

Era como si te devolvieran tus recuerdos, y en realidad, la memoria de una persona lo es todo. La memoria es la identidad. Tú eres memoria”.

En la novela se filtran muchas emociones y sentimientos, pero para mí ha sido la ira la que más fuerza tiene. La ira ciega, la que toma el control de la mente y el cuerpo; la ira que si fuera un color sería…

Sentí la ira subiendo por mi garganta como agua caliente. O sangre. Sí, más bien eso. Porque la ira era, por supuesto, roja”.

En Duma Key, King nos habla del arte y del proceso de sacar a la luz una obra. Puede que se centre en la pintura, pero yo creo que habla del arte, cualquier arte: de la escritura (sobre todo de la escritura), de la pintura, de la escultura… Después de todo no hay tanta diferencia entre un lienzo en blanco o una hoja vacía.

Debes tener hambre. Le funcionó a Miguel Ángel, le funcionó a Picasso, y le funciona a cientos de miles de artistas que no lo hacen por amor (aunque eso puede jugar su parte), sino para poner un plato de comida en la mesa. Si quieres interpretar el mundo, has de utilizar tus propios apetitos”.

OPINIÓN PERSONAL: Este es uno de esos libros de King de los que no se ha oído hablar mucho, al menos la sensación que tengo es que a mucha gente que no es fan de King no le suena. Creo que puedo entender por qué: es algo lento y, la verdad, el terror no llega hasta el final. Sin embargo, es puro King, así que si os gusta King os gustará, casi seguro.

Este, como la mayoría de los del autor, es un libro en el que demuestra la fuerza que tienen sus personajes y que estos son, en realidad, quienes llevan el peso de la historia. El principio es lento, en el medio el ritmo no es mucho más rápido, y solo será en el último tercio cuando el libro se acelere y la historia de terror se desenvuelva totalmente y cobre protagonismo. Mientras tanto, lo que tenemos es narración de King cien por cien y -como os dije- si os gusta creo que lo disfrutaréis, pero no es una historia vertiginosa.

Paseando por Duma Key divagaremos entre varios temas psicológicos, como el dolor, la rabia, la memoria…, tomando como punto de partida la pérdida traumática de un miembro (el brazo) y la afasia que sufre Freemantle tras un accidente. A partir de ahí, nuestro protagonista sufrirá secuelas, como por ejemplo, ataques de ira o graves dolores, y me pregunto cuánto de biográfico tendrá este libro, apoyándose King en sus propias experiencias tras el accidente que tuvo en el año 1999.

No comprendía por qué sentía tanto dolor. Ahora, cuatro años después, ya no recuerdo la cualidad de aquel dolor. Sé que lo padecí, y que era insoportable, pero eso es muy abstracto. No era abstracto en aquel momento. Era como estar en el infierno y no saber por qué. «Al principio te daba miedo morir, luego te daba miedo vivir.»

La novela, que está narrada en primera persona, me ha sorprendido en su ambientación, pues transcurre en la vacacional Florida, un lugar muy alejado del frio estado favorito de King, Maine. No es que todos sus libros ocurran allí (por ejemplo, La milla verde, ocurre en Luisiana), pero es habitual. Además, cuando lo cogí no sé por qué pensé que Duma Key sería el nombre de un personaje y resulta que es el lugar donde se desarrolla la historia, una lugar “mágico” en el estado de los huracanes. Por cierto, Duma Key no es real (aunque algunos de los sitios que se mencionan sí lo son) y pertenece a la imaginación del autor, al igual que Castle Rock.

El final del libro deja muchas cosas sin explicar, debido, creo, a que el misterio que envuelve las arenas de Duma Key no es lo más importante. Solo se dan algunas pinceladas de lo que puede ser, pero no hay una gran y completa explicación.

Comienza con una superficie en blanco. No ha de ser un papel o un lienzo, aunque tengo la sensación de que debería ser blanco. Lo llamamos blanco porque necesitamos una palabra, pero su verdadero nombre es nada. Negro es la ausencia de luz, pero blanco es la ausencia de memoria, el color del no poder recordar”.

¿LO RECOMENDARÍA?:

VALORACIÓN:

martes, 15 de septiembre de 2015

Reto 5 líneas: Septiembre 2015

Un mes más vengo con el Reto 5 líneas que propone Adella Brac en su blog Las palabras soñadas. Es un reto muy divertido que consiste en crear un relato de cinco líneas con tres palabras aleatorias (reglas completas aquí) que en esta ocasión han sido: increíble, perjudicaron y beso.

Este mes se me ha resistido mucho poder condensar la historia en 5 líneas, espero que os guste :-)

El puñal atravesó el corazón de Ana. Fue increíble: en un segundo recordó toda su vida, quienes la amaron, quienes la perjudicaron. La mujer de negro llegó, le dió un beso y Ana murió. La Muerte tomó su alma de la mano para conducirla a la luz. Ana miró a su asesino, enfurecida agarró a la Muerte por la capucha y la empujó contra él. Los labios de ambos chocaron y el hombre cayó muerto. La Muerte gritó: No era su hora. Ana rió: Él eligió mi hora, yo la suya.

lunes, 14 de septiembre de 2015

El Quijote. 2ª parte. (Capítulos 60-72). Reto.

Capítulo 72 

En este capítulo Cervantes quiere dejar claro que su Quijote no es el de Avellaneda.

En el mesón, nuestros amigos conocen con un huésped que se llama Álvaro Tarfe, que, según cuenta el Quijote de Avellaneda, fue un hombre que se encontró con don Quijote en Zaragoza. Don Quijote se acerca a preguntarle si se parece al Caballero de la Triste Figura que conoció en aquella ciudad, y Álvaro dice que no. Entonces le pregunta Sancho si él se parece al escudero y el hombre también lo niega.  Sancho le rebela que ellos son los verdaderos, y el hombre tras escucharles les cree. Sacado de su error, don Quijote le pide que declare...

"...ante el alcalde deste lugar, de que vuestra merced no me ha visto en todos los días de su vida hasta agora y de que yo no soy el don Quijote impreso en la segunda parte, ni este Sancho Panza mi escudero es aquél que vuestra merced conoció.
-Eso haré yo de muy buena gana -respondió don Álvaro-".

Y así queda declarado ante el alcalde que don Álvaro Tarfe "no conocía a don Quijote de la Mancha, que asimismo estaba allí presente, y que no era aquél que andaba impreso en una historia intitulada: Segunda parte de don Quijote de la Mancha, compuesta por un tal de Avellaneda, natural de Tordesillas. Finalmente el alcalde proveyó jurídicamente; la declaración se hizo con todas las fuerzas que en tales casos debían hacerse, con lo que quedaron don Quijote y Sancho muy alegres, como si les importara mucho semejante declaración".

Tras esto siguen su camino y por la noche Sancho termina con los mil azotes que desencatarán a Dulcinea. Al día siguiente, por fin, llegan a su aldea.

Capítulo 71 

Por el camino a su pueblo, Sancho se queja de que siempre ha de andar salvando a doncellas dándose azotes de manera gratuita. Don Quijote le dice que tiene mucha razón, por lo que él le pagará por cada azote que se de por salvar a su amada Dulcinea. Sancho pone el precio de un cuartillo por cada azote y le entran prisas por empezar así que promete comenzar esa misma noche. Cuando Sancho empieza con los golpes un cuartillo le parece poco y pide medio real, lo que don Quijote acepta. Pero Sancho, pillastre, cree que mejor sería dárselos a los árboles que a él mismo, así que hace creer a su señor que se azota cuando en realidad no pasa de ocho azotes:

"Pero el socarrón dejó de dárselos en las espaldas, y daba en los árboles, con unos suspiros de cuando en cuando, que parecía que con cada uno dellos se le arracaba el alma. Tierna la de don Quijote, temoroso de que no se le acabase la vida, y no consiguiese su deseo por la imprudencia de Sancho, le dijo:
-Por tu vida, amigo, que se quede en este punto este negocio, que me parece muy áspera la medicina, y será bien dar tiempo al tiempo; que no se ganó Zamora en una hora. Más de mil azotes, si yo no he contado mal, te has dado: bastan por agora; que el asno, hablando a lo grosero, sufre la carga, mas no la sobrecarga.
-No, no, señor -respondió Sancho-, no se ha de decir por mí: a dineros pagados, brazos quebrados. Apártese vuestra merced otro poco y déjeme dar otros mil azotes siquiera, que a dos levadas déstas habremos cumplido con esta partida, y aún nos sobrará ropa".

Tras acabar con la tanda de azotes, llegan a un mesón (que don Quijote no confunde con castillo) donde ven unas pinturas de Dido y del rapto de Elena, y Sancho apuesta a que pronto serán sus aventuras las que serán pintadas.


Capítulos 60-70


Manteniendo mi promesa, como haría un buen caballero andante, durante mi descanso he seguido con El Quijote, un reto que estoy a punto de acabar. ¿Pero qué les ha sucedido a nuestros amigos entre los capítulos 60 y 70? Pues un poco de todo, lo más importante: don Quijote va a abandonar las andanzas de caballero. ¿Por qué? Pues porque…

Lo primero que hace don Quijote al abandonar la venta mal surtida del capítulo 59, es poner rumbo a Barcelona, pero sin tocar Zaragoza (este punto es muy importante para quitar la razón a Avellaneda). Durante el camino insistirá mil veces a Sancho para que se dé los azotes que en teoría desencantarán a Dulcinea, pero Sancho siempre le da largas. Le entiendo.

Se tropiezan con unos bandoleros de los que se harán amigos y en su compañía irán a Barcelona. Una vez allí se alojarán en la casa de un señor principal, don Antonio, que sabiendo de quienes se trata no perderá la ocasión de hacerles una burla. Dice tener la estatua de una Cabeza Encantada que responde a todo lo que se le pregunta al oído, pero resulta que la cabeza no dice más que obviedades, cosa de la que solo parece darse cuenta Sancho:

El último preguntante fue Sancho, y lo que preguntó fue:
—Por ventura, cabeza, ¿tendré otro gobierno? ¿Saldré de la estrechez de escudero?¿Volveré a ver a mi mujer y a mis hijos?
A lo que le respondieron:
—Gobernarás en tu casa; y si vuelves a ella, verás a tu mujer y a tus hijos; y, dejando de servir, dejarás de ser escudero.
—¡Bueno, par Dios! —dijo Sancho Panza—. Esto yo me lo dijera: no dijera más el profeta Perogrullo
”.

Dice Cide Hamete que, más adelante, don Antonio habrá de revelar el truco (pues es un truco) para no hacer enfadar a la Inquisición.

Un día van a visitar las galeras, que don Quijote y Sancho no las conocían, y allí les ocurre alguna aventura, como la de encontrarse a la hija del morisco Ricote, hombre a quien conocimos en el capítulo 54 de esta segunda parte.

Pero una mañana paseando por la playa don Quijote se encuentra con el Caballero de la Blanca Luna (que, por supuesto, no es otro que el bachiller Carrasco, aunque don Quijote no le reconoce) que le reta a un combate. En esta ocasión es don Quijote quien acaba con los huesos en el suelo, y dando su palabra de caballero promete obedecer las condiciones de su oponente: se retirará durante un año de la caballería y tornará a su pueblo.

De regreso a su tierra, pasan por donde se habían encontrado con las muchachas que querían recrear el ambiente pastoril de una nueva Arcadia y don Quijote decide que se harán pastores durante ese año en que no podrá tomar las armas: 

—Éste es el prado donde topamos a las bizarras pastoras y gallardos pastores que en él querían renovar e imitar a la pastoral Arcadia, pensamiento tan nuevo como discreto, a cuya imitación, si es que a ti te parece bien, querría, ¡oh Sancho!, que nos convirtiésemos en pastores, siquiera el tiempo que tengo de estar recogido. Yo compraré algunas ovejas, y todas las demás cosas que al pastoral ejercicio son necesarias, y llamándome yo el pastor Quijotiz, y tú el pastor Pancino, nos andaremos por los montes, por las selvas y por los prados, cantando aquí, endechando allí, bebiendo de los líquidos cristales de las fuentes, o ya de los limpios arroyuelos, o de los caudalosos ríos (…). Las pastoras de quien hemos de ser amantes, como entre peras podremos escoger sus nombres; y, pues el de mi señora cuadra así al de pastora como al de princesa, no hay para qué cansarme en buscar otro que mejor le venga; tú Sancho, pondrás a la tuya el que quisieres.
—No pienso —respondió Sancho— ponerle otro alguno sino el de Teresona, que le vendrá bien con su gordura y con el propio que tiene, pues se llama Teresa
”.

Esa noche cuando se echan a dormir unos salteadores les llevan a la fuerza al antiguo castillo de los duques. Allí son víctimas de la última burla de los nobles.

Ven que la antigua enamorada de don Quijote, Altisidora, ha muerto y reposa en un túmulo, y le dicen a Sancho que la única manera de volverla a la vida es que le den de bofetadas y pellizcos, pero Sancho se opone:

 “¡Esas burlas, a un cuñado, que yo soy perro viejo, y no hay conmigo tus, tus!”. 

Pero tras pedírselo don Quijote cede y devuelve a Altisidora a la vida. Otra nueva burla de los duques a nuestros amigos, pero dice Cide Hamete, y con razón, que “tiene para sí ser tan locos los burladores como los burlados, y que no estaban los duques dos dedos de parecer tontos, pues tanto ahínco ponían en burlarse de dos tontos”.

Una vez “revivida”, Altisidora va a ver a don Quijote y a Sancho, y si bien empieza contándoles que estuvo a las puertas del infierno, donde los diablos imprecaban contra El Quijote de Avellaneda, acaba confesando a don Quijote, airada, que jamás murió por él pues nunca le amó. 

Tras estos acontecimientos siguen camino a su pueblo.

jueves, 10 de septiembre de 2015

La silla de plata (Crónicas de Narnia VI) (C. S. Lewis)

TÍTULO: La silla de plata
AUTOR: C. S. Lewis
TÍTULO ORIGINAL: The Silver Chair
GÉNERO: Fantasía
AÑO: 1953

RESUMEN: Eustace y su amiga Jill se ven arrastrados a Narnia al ser llamados por Aslan. Allí, con la ayuda de un habitante narniano, Charcosombrío, deberán encontrar al príncipe heredero del reino de Narnia y salvarla de un nuevo peligro.

TEMAS: Todos los libros de Narnia tienen como base el cristianismo, pero creo que este es el libro en el que es más explícito. El libro, desde principio hasta el final, es un camino en el que los signos religiosos aparecen por todos lados. Desde las señales que Aslan da a Jill y que se identifican con los mandamientos, hasta la pronunciación de estas señales todas las noches, que a mí me ha recordado a las oraciones antes de irse a dormir, pasando por el viaje al interior de la tierra y la bruja que reina allí con “alma” de serpiente y que parece ser una referencia al infierno y al diablo.

También el libro trata un tema tan de actualidad como es el del acoso escolar o bullying.

(…) y, por desgracia, lo que más gustaba a diez o quince de los chicos y chicas mayores era intimidar a los demás”.

OPINIÓN PERSONAL: Esta es la penúltima aventura en el mundo de Narnia y es la que menos me ha gustado de todas las que he leído. No es que me haya aburrido, pero el tema religioso estaba tan patente que me saturaba, me parecía su lectura excesivamente doctrinal. Aun así he disfrutado del viaje a esta mágica tierra.

En esta aventura no está ninguno de los hermanos Pevensie. Serán Eustace (al que conocimos en el libro anterior, La travesía del Viajero del Alba) y su amiga Jill, los encargados de ayudar a Narnia. Conoceremos a más criaturas narnianas, como los meneos de la Marismas. Mi personaje preferido ha sido uno de estos meneos, Charcosombrío, quien acompaña a Eustace y Jill. Parece un pesimista redomado pero es uno de los personajes más valientes y con más cabeza de toda la saga. 

—Estoy intentado pescar unas cuantas anguilas para hacer estofado de anguilas para cenar —explicó Charcosombrío—. Si bien no me sorprendería no atrapar ninguna. Y si las pesco, tampoco os gustarán mucho.
—¿Por qué no? —preguntó Scrubb.
—Pues porque no está dentro de lo razonable que os tengan que gustar nuestras vituallas, aunque no dudo que os lo tomaréis con valentía. De todos modos, mientras me dedico a pescarlas, podéis intentar encender el fuego… ¡no hay nada de malo en probar! La leña está detrás del
wigwam . Tal vez esté húmeda. Podríais encenderlo dentro, y entonces se nos metería el humo en los ojos; o podríais hacerlo fuera, y entones llovería y lo apagaría. Aquí tenéis mi yesquero. Supongo que no sabréis usarlo”.

Otra de las nuevas sorpresas que conoceremos serán los gnomos que viven en el interior de la tierra. La verdad es que me he quedado con ganas de acompañar a uno de ellos, Golg, en un viaje más largo a las profundidades.

—Sí —repuso Golg—, he oído hablar de esos arañazos insignificantes en la corteza que vosotros, en la superficie, llamáis minas. Pero ahí es donde obtenéis oro, plata y gemas sin vida. Abajo en Bism los tenemos vivos y en crecimiento. Allí os recogería ramilletes de rubíes que podrías comer y exprimir para conseguir una copa llena de jugo de diamante”.

Cuando los protagonistas están en el interior de la tierra el autor hace un guiño a uno de los filósofos más importantes de la cultura occidental, Platón, y su mito de la caverna.

Cuando intentáis pensar con claridad en lo que debe de ser ese «sol», no podéis decírmelo. Sólo podéis decirme que es como la lámpara. Vuestro «sol» es un sueño; y no hay nada en ese sueño que no esté copiado de la lámpara. La lámpara es lo real; el «sol» no es más que un cuento, un relato para niños”.

En la portada, totalmente acertada en mi opinión, aparecen la serpiente y la silla de plata, elementos clave para que esta historia ocurriera. Y los dibujos de Pauline Baynes, como siempre, ilustrando las aventuras de manera preciosa.


 
¿LO RECOMENDARÍA?:
A quienes hayan leído las anteriores aventuras narnianas.

VALORACIÓN: 

martes, 8 de septiembre de 2015

La luz que no puedes ver (Anthony Doerr)

TÍTULO: La luz que no puedes ver
AUTOR: Anthony Doerr
TÍTULO ORIGINAL: All the Light We Cannot See
GÉNERO: Dramática
AÑO: 2015

RESUMEN: Marie-Laure vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de sus mil cerraduras. Cuando, siendo muy niña, Marie-Laure se queda ciega, su padre le construye una perfecta miniatura de su barrio para que pueda memorizarla gracias al tacto y encontrar el camino a casa. A sus doce años, los nazis ocupan París y padre e hija tienen que huir a la ciudad amurallada de Saint-Malo. Con ellos se llevan la que podría ser la más preciada y peligrosa joya del museo.

En una ciudad minera de Alemania, el joven huérfano Werner crece junto a su hermana pequeña, cautivado por una rudimentaria radio que ambos encuentran. Werner se convierte en un experto en construir y reparar estos aparatos cruciales para los nuevos tiempos, un talento que no pasa desapercibido a las Juventudes Hitlerianas.

OPINIÓN PERSONAL: La luz que no puedes ver es la novela que ha ganado el Premio Pulitzer este año 2015, y yo he podido disfrutar de ella gracias al sorteo que hicieron Teresa y Pedro, de los blogs Leyendo en el bus y El Búho entre libros, a quienes desde aquí doy las gracias :-)

La novela está escrita en dos ejes temporales que se van alternando: agosto de 1944 (cuando la ciudad de Saint-Malo queda destruida por los bombardeos aliados), y los años previos a este suceso (1934-1944). Dentro de cada tiempo también se alternan las historias de los protagonistas: Werner y Marie-Laurie. El libro está narrado en presente, contribuyendo, como suele ocurrir con este tiempo, a introducirnos más en la historia.

A pesar de ocurrir durante la Segunda Guerra Mundial y sus años previos, esta no es una novela de guerra, ni tampoco es un thriller ni una novela de acción. Y tampoco se centra en temáticas frecuentes de ese periodo, como los campos de concentración, las torturas, o el exterminio nazi de los judíos. Todos estos temas están ahí pero el autor no se recrea en las crueldades de esa (de cualquier) guerra. Es una novela de sentimientos, esperanzas, deberes, y vidas.
A. Doerr. Fuente de
imagen: anthonydoerr.com

En La luz que no puedes ver los personajes principales, dos niños, se ven arrastrados por las circunstancias y han de vivir uno de los peores tiempos de la historia reciente de la humanidad. Son Marie-Laure, una joven ciega que en 1944 tendrá dieciséis años, y Werner, un huérfano que en 1944 tendrá dieciocho. Será en este momento cuando sus vidas se crucen. Sin embargo, sus historias empezarán mucho antes: los conoceremos en 1934 cuando no son más que unos renacuajos disfrutando de la vida todo lo que pueden.

La historia que más me ha interesado ha sido la de Werner. Un buen chico que es reclutado para entrar en la escuela Schulpforta, donde los nazis hacen una selección de los mejores muchachos y empiezan a lavar el cerebro de esos niños con tonterías como la superioridad racial y la muerte por la patria y por el Führer.

Detrás de los campos de deporte un grupo de niños de diez años camina con antorchas y banderas con esvásticas hacia el río. La procesión se detiene y la brisa hace temblar las llamas de las antorchas. Luego continúan la marcha y su canción se eleva hasta la venta como una nube viva y luminosa.

Oh, llévame, llévame hasta las filas/ para no morir como la gente común./ No quiero morir en vano,/ quiero morir sobre la pira de los sacrificios
”.

Werner se ve en esta situación debido a que es un mago de las radios, y las matemáticas y la física se le dan genial, y su talento no pasa desapercibido. En esa escuela se verá rodeado de una realidad brutal de la que no podrá escapar. Deberá hacerle frente, y la pregunta que le hiciera una vez su hermana, cuando era muy pequeño, le rondará durante toda su vida. “¿Te parece correcto hacer algo solo porque todo el mundo lo hace?”. Porque personalmente si de algo me parece que va la novela es de lo que está bien y lo que está mal. Conceptos que, por mucho que se quieran pervertir, están bastante claros.

Mi personaje preferido ha sido Frederick, un amigo de Werner. Un chico que no entiende la guerra ni las absurdas ideas del partido nazi, o que mejor dicho, las entiende muy bien. Un chico soñador interesado en las aves, al que le sobran valor y principios. No es un buen momento para tener principios. 

Este libro trata una cuestión que a mí me parece que muchas veces está olvidada: la vida de los alemanes que no compartían la guerra de Hitler. No me refiero a los grandes héroes como Schindler o los oficiales de Valquiria, sino a las pequeñas personas humildes que se veían arrastradas por ese tiempo y debían preguntarse continuamente cómo actuar. Una lucha contínua entre el instinto de supervivencia y la conciencia. ¿Qué es lo correcto? ¿Hasta dónde llega mi valor? Frederick y Werner son dos de las múltiples respuestas que se pueden dar a esa pregunta.

Además de las cuestiones íntimamente ligadas a la guerra, hay una pequeña trama de aventuras totalmente secundaria (que en realidad se usa para hablarnos de otras cosas): en medio de todos los acontecimientos el padre de Marie-Laurie ha de custodiar un diamante de incalculable valor sobre el que pesa una temible maldición, naturalmente los nazis quieren ese diamante.

La luz que no puedes ver es un libro lleno de sentimientos, escrito de forma sencilla y cálida. Avanza lentamente, sin un ritmo vertiginoso, adentrándonos en los personajes y en sus continuas preguntas.

–A una chica la han echado hoy de la piscina. A Inge Hachmann. Nos han dicho que no podemos nadar con mestizas, que es poco higiénico. Una mestiza, Werner. ¿No somos nosotros también mestizos? ¿La mitad de nuestra madre y la mitad de nuestro padre?”.

El único pero que le voy a poner al libro son sus más de 650 páginas, que se me hicieron excesivas. No es que se me hiciera lento, o pesado, simplemente largo.

¿LO RECOMENDARÍA?: Sí.

VALORACIÓN: